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Informe
Anual 2004 —Banco de la Reserva Federal de Dallas |
Casos
exitosos: Vidas forjadas a través del aprendizaje
continuo
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Price
Pritchett
Presidente y Director Ejecutivo,
Pritchett LP, Dallas
La faena diaria de la niñez
en un tractor y el ardiente sol de verano de Texas
del oeste convencieron a Price Pritchett que la
agricultura no era vida para él. “Cuando
no estaba en la escuela”, manifiesta, “tenía
que trabajar duro en la granja”. En la clase,
Pritchett desarrolló un amor por aprender,
que lo llevó hasta obtener un Doctorado
en Psicología del Texas Tech University.
Después de servir en el Ejército,
el doctorado de Pritchett lo ayudó a conseguir
un trabajo con un consultor en administración.
Tenía mucho que aprender. “Mis primeros
años en el trabajo fueron como obtener
una maestría en administración de
empresas”, manifiesta. Con el tiempo, Pritchett
encontró su nicho, al ayudar a los ejecutivos
a manejar sus empresas a través de cambios
dolorosos ocasionados por fusiones y adquisiciones.
Su establecimiento emplea a 20 personas. El secreto
de su éxito: “Necesitamos esforzarnos
al máximo y aprender en una forma constante”. |
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Ana
'Cha' Guzmán
Presidente, Palo Alto College,
San Antonio
Una niña de 13 años
huyó de Cuba con su familia en 1960 sin
saber en dónde terminaría, sin poder
hablar inglés. Estaba asustada. “Mi
padre me dijo que no me preocupara”, manifiesta
Ana Guzmán. “‘Fidel Castro
puede tomar nuestros trabajos, nuestras casas
y nuestra industria’, le dijo, ‘pero
él no puede tomar mi educación.
Sobreviviremos en América’”.
Después de esa experiencia, el aprender
se convirtió en una parte importante en
la vida de Guzmán. La familia se estableció
en Milwaukee y Guzmán se graduó
de la Stout State University en 1968. Ya casada
para ese entonces, se trasladó a Texas.
Mientras daba clases en el programa de la University
of Houston para hispanos de escasos recursos,
Guzmán conoció a sus modelos de
rol de mujeres casadas con hijos, quienes habían
obtenido doctorados. Ella siguió sus pasos
y obtuvo su propio doctorado en 1979. En 2001,
se convirtió en presidente de Palo Alto,
una universidad de dos años con 8,000 estudiantes.
“Sin ese doctorado”, manifiesta, “no
hay posibilidad para una posición de liderazgo
en colegios universitarios y universidades”. |
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Michael
Marin
Socio, Vinson & Elkins
LLP, Austin
Hay mucho por recorrer desde
Canutillo, Texas, hasta la escuela de Derecho
de Harvard. Michael Marin hizo el recorrido. Él
creció en una comunidad de clase trabajadora
justo fuera de El Paso, hijo de una madre inmigrante
mexicana con un nivel de educación de segundo
grado de primaria y un padre México-americano
que terminó el octavo grado. “Mis
padres querían algo mejor para mí”,
manifiesta Marin, “y era claro que la educación
era el pasaje para una mejor vida”. Procedente
de escuelas públicas, Marin asistió
a la Academia de la Fuerza Aérea durante
tres años, luego terminó sus estudios
de diplomado en la University of Texas en El Paso.
Después de un trabajo en la Fuerza Aérea,
se dirigió hacia Harvard. La escuela del
Ivy League le abrió sus puertas a la prestigiosa
firma de abogados Vinson & Elkins, en donde
se hizo socio y a la presidencia del Colegio de
Abogados de Austin. Nada mal para un muchacho
de Canutillo. |
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Tim
Tingle
Narrador de cuentos, Canyon
Lake, Texas
Se aprende a ser narrador
de cuentos por su propia cuenta. Y Tim Tingle
lo hizo. De origen chacta, creció en la
Costa del Golfo de Texas y se graduó de
la Universidad de Texas en 1974. Luego de manejar
un camión de leche, trabajar para una empresa
de danza y administrar restaurantes de comida
rápida, Tingle fundó New Canaan
Farms, en donde se vendían mermeladas,
jaleas y salsas exóticas. La campaña
de mercadeo de la empresa involucró cuentos
increíbles sobre los agricultores que hacían
los productos. A Tingle le encantó. Él
perfeccionó sus habilidades para contar
cuentos en los eventos de maestros de ceremonias,
relatando la tragedia del Trail of Tears (Sendero
de lágrimas--que narra la migración
de los indios cheroquí) y otros aspectos
de su herencia chacta. Tingle encontró
su llamado. Vendió su compañía
de alimentos y se convirtió en narrador
de cuentos, vive de hacer representaciones en
festivales mientras vende libros y cintas magnéticas.
Obtuvo una maestría en estudios de americanos
nativos en 2003. “La clave es encontrar
algo que te encante hacer”, dice. “No
se puede distinguir entre trabajar y jugar”. |
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Joy
Wallace
Presidente y Director Ejecutivo,
J.O.Y. Foods Inc., Dallas
Un camino largo y tortuoso
a través de una sucesión de trabajos
empresariales llevó a Joy Wallace a fundar
una empresa propia. Luego de graduarse de la Universidad
de Chicago, Wallace elaboró un análisis
financiero para la Xerox, Rockwell Internacional
y Mary Kay Cosmetics. Ella cambió a planeación
estratégica para el arroz Uncle Ben, participó
en las ventas y mercadeo para una empresa de carne
de El Paso y tomó el mercado de almuerzos
escolares de Pilgrim’s Pride. Pizza Hut
la contrató para poner en funcionamiento
su negocio no tradicional y desarrolló
la caja escolar con pizza lista para preparar.
Una negociación de licencia para la Pizza
Pack en 1998 significó el inicio de Wallace
como empresaria. J.O.Y. Foods ha ido más
allá del mercado escolar con su propia
línea de pizza, denominada Sprazzo. La
misma se vende en el ejército de los Estados
Unidos y en otros segmentos de servicio de comida.
“Cada trabajo que tuve, me enseñó
algo que puedo utilizar en mi negocio”,
dice Wallace. |
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Ron
White
Fundador, Ron White Training,
Dallas
Echado de la universidad
con un pobre promedio de notas, Ron White se gana
la vida exhibiendo su proeza mental. Él
opera Ron White Training, que enseña técnicas
para mejorar la memoria a través de seminarios
empresariales y el curso en disco compacto “Memoria
en un mes”. La presentación de White
incluye proezas mentales sorprendentes—tal
como repetir una gran serie de números
dictados por su audiencia. White llegó
al negocio de la memoria al involucrarse en las
ventas por teléfono luego de fracasar en
la universidad. Por ser un vendedor nato, le fue
bien. Uno de sus clientes vendía ayudas
para la memoria. Él tomó el curso
y utilizó lo que aprendió para crear
su propio negocio. “Si entiende el capitalismo,
no necesita un título para tener éxito”,
manifiesta White. “Si no lo comprende, no
lo aprenderá en la universidad. Mucho de
ello es la pasión, el dinamismo, la ética
laboral y una buena idea”. |
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