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¿Qué sabe usted?
El aprendizaje continuo en busca
del Sueño americano
Hace años, la pareja de
novios Jack y Jill partieron a diferentes universidades
después de haber sido nombrados rey y reina de
la “prom” en el último año
de preparatoria.[1] Ahora
ambos tienen 45 años. Él gana $47,000
al año como asistente de gerencia de una tienda
de zapatos; ella gana $154,000 como directiva de una
agencia de publicidad.
Jack se las arregló sin
estudiar mucho en la preparatoria, con notas de “C”
y de vez en cuando “D” mientras fungía
como capitán del equipo de fútbol. Después
de dos años dejó la universidad y desde
entonces se ha pasado de un trabajo a otro. Jack siempre
ha refunfuñado acerca de su trabajo. Considera
su actual trabajo tedioso y se queja de que no paga
tanto como el anterior. Después del trabajo,
está tendido en el sofá viendo televisión
o entre sus amigos en el bar de Mike’s Sports.
Dice a sus amigos que todavía está esperando
su gran oportunidad.
Jill sacaba “A” y
“B” en la preparatoria al leer libros y
pasar algunas horas en la biblioteca. Ella continuó
con sus buenos hábitos de estudio en la universidad,
de donde obtuvo su Licenciatura en publicidad y luego
una Maestría en Administración de Empresas.
En cada lugar en que ha trabajado, ha perfeccionado
sus habilidades, no solamente para hacer un mejor trabajo,
sino también para prepararse para el siguiente
paso hacia arriba. Después de hacer ejercicio
en el gimnasio varias noches a la semana, ella y su
esposo algunas veces se juntan con sus amigos para cenar.
Otras noches, Jill toma cursos, toca el piano o pone
al día su trabajo.
La mayor parte de nosotros conoce
a personas como Jack y Jill. No importa cuáles
sean sus nombres, estos dos prototipos nos proporcionan
ejemplos prácticos de cómo alcanzar el
Sueño americano de oportunidades, el ascenso
profesional y subir los estándares de vida.
Sabemos que los prototipos como
Jack empiezan como estudiantes apáticos y asumen
sus trabajos de una forma despreocupada. Quieren dinero
y otras recompensas, pero ponen poco esfuerzo en mejorar
sus habilidades. Cuando el trabajo no es satisfactorio,
se quejan que la vida no es justa.
A
las personas como Jill les va mejor en el trabajo porque
estudian bastante en el colegio, se fortalecen en el
trabajo y toman la responsabilidad del desarrollo personal.
Lo más importante, nunca paran de aprender.
Cada uno de nosotros escoge. Podemos
ser como Jack—ignorar el aprendizaje y conformarnos,
quejarnos toda la vida y vivir limitados. O podemos
ser como Jill—comprometidos con un tipo de vida
en la que el aprendizaje nos proporciona el éxito.
Jack y Jill comenzaron en el mismo
lugar, al mismo tiempo. Sus caminos discreparon debido
a la actitud que tomaron hacia el aprendizaje. Dichas
actitudes contribuyen en gran medida a la explicación
de la diferencia en sus salarios.
Ganas según lo que aprendas.
Nuestros padres, maestros y asesores morales nos hablaban
de este hecho de la vida económica. Nos estimulaban
a sacar el mejor provecho del colegio y siempre ir en
busca de nuevas habilidades y conocimientos. Muchos
de nosotros seguimos sus consejos. La prosperidad de
la libertad de empresa de América se fundamenta
en la fuerza laboral más educada y altamente
calificada del mundo.
En el futuro, el aprendizaje será
aún más importante para el éxito
económico de la nación. Viviremos y trabajaremos
en una economía global cada vez más fundamentada
en el conocimiento. La competencia se intensificará
y el ritmo del cambio se acelerará y demandará
a los trabajadores que actualicen constantemente sus
conocimientos. Nuestros trabajos y estándares
de vida dependerán de ser aún mejores
en el aprendizaje continuo.
El reto comienza con mejorar nuestros
colegios, de manera que ellos nos preparen para la nueva
generación de trabajo. La educación es
muy importante, pero no será suficiente. En promedio,
los americanos pasan solamente 4 por ciento de sus horas
activas en clase—demasiado poco para aprender
lo que necesitarán para las siguientes décadas
en un mercado laboral que cambia rápidamente.
De manera que afrontamos un segundo
reto, uno tan importante como mejorar la educación
formal. Necesitamos poner más esfuerzo en aprender
fuera de la clase, de manera que estemos capacitados
para aprovechar las oportunidades en un mundo dinámico.
La economía no puede crear mejores trabajos si
América no produce trabajadores calificados para
ocuparlos.
¿Qué sabe usted?
Nosotros decimos este saludo todo
el tiempo, sin demandar una respuesta seria. Cuando
se trata del futuro de la economía de América,
sin embargo, ninguna pregunta lleva mayor importancia.
Cómo respondamos es la clave de buenos trabajos
y salarios altos.
¿Qué sabe usted?
No lo suficiente.
Nunca podemos saber lo suficiente
en el entorno laboral moderno. Una buena educación
sirve como base para el trabajo productivo. La experiencia
laboral y la capacitación se fundamentan en la
educación. El aprendizaje continuo ofrece un
trayecto bien trazado hacia el éxito. Depende
de nosotros el seguirlo.
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