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La evolución del trabajo
La naturaleza dota a los seres
humanos de numerosas características que pueden
crear valor económico. Nuestros brazos, piernas
y espaldas pueden desempeñar una labor física.
Nuestras manos y dedos pueden moldear y manipular objetos.
Nuestros cerebros pueden razonar, imaginar e innovar.
Nuestro espíritu humano puede entretener, brindar
consuelo e inspirar.
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| Los trabajadores
utilizaron en alguna época la fuerza
física para excavar con piochas y
palas. Con el tiempo, las máquinas
de excavación y de carga cada vez
más grandes han permitido a un solo
operador hacer lo que antes requería
legiones de obreros. |
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A medida que la productividad
reorganiza la economía, cambia la manera en que
utilizamos nuestras destrezas y talentos innatos en
el lugar de trabajo. El desarrollo fluye principalmente
de la tecnología y el comercio. Cada generación
de invenciones e innovaciones produce herramientas para
hacerse cargo de más de las tareas que una vez
realizaron seres humanos. Cada expansión del
comercio abre la posibilidad de realizar tareas de manera
más económica en países que pagan
salarios más bajos.
Los estadounidenses se ajustan
al tomar empleos que ponen nuestros otros talentos a
trabajar. Con el tiempo, nuestro trabajo se desplaza
hacia arriba de una jerarquía de talentos humanos,
concentrándose en nuevas tareas que requieren
destrezas de orden mayor, las que la maquinaria o la
subcontratación no pueden efectuar de manera
tan efectiva. Al redefinir la forma en que trabajamos,
la economía crea una nueva y más productiva
mezcla de tecnología y talentos humanos.
Al nivel más primitivo
de desarrollo económico, el trabajo involucró
la fuerza física bruta: excavado, alzamiento,
transporte y similares. Nuestros ancestros cazaban,
recolectaban y labraban canales para cosechas recolectadas
eventualmente a mano. Ejércitos de trabajadores,
que transportaban enormes piedras únicamente
con herramientas sencillas, construyeron las pirámides
de Egipto. Algunos trabajadores se ganaban la vida explotando
otros talentos, pero la fuerza física dominaba
la vida económica hasta la Revolución
Industrial. (Consulte el Cuadro 4).
La nueva era trajo máquinas
más fuertes y más durables que la fuerza
física y se hicieron cargo de más del
trabajo físico. El papel de las personas se convirtió
en la destreza manual, la habilidad de controlar herramientas
con destrezas motoras. Las manos humanas se necesitaban
para hacer funcionar la maquinaria. Nosotros trabajábamos
con taladros eléctricos y carretillas elevadoras,
mas bien que con piochas y palas. Millones de estadounidenses
tomaron empleos en las líneas de ensamblaje de
la nación, con lo que se convirtieron en piezas
móviles de la vasta maquinaria que fabricaba
acero, vehículos, alimentos procesados y mucho
más.
La nueva tecnología condujo
a una automatización lo suficientemente sofisticada
para hacer funcionar las máquinas, con lo que
se redujo el número de trabajadores en las fábricas.
Muchas fábricas modernas emplean sólo
unos cuantos técnicos altamente capacitados para
darles mantenimiento a las computadoras que ejecutan
casi todas las fases de la producción.
Las personas que una vez operaron
maquinaria encontraron trabajo que se apoyaba más
en el uso de sus mentes. De primero, muchos trabajos
requerían inteligencia formulista, al aplicar
estándares de rutina en llevar libros de mayor,
realizar conteos y otras asignaciones. El paso siguiente
hacia un nivel superior involucraba empleos que requerían
de razonamiento analítico, la capacidad de resolver
problemas. Tomamos empleos como ingenieros, gerentes
y programadores.

Las destrezas personales
para interactuar con otras personas y las destrezas
relacionadas con la inteligencia emocional se volverán
cada vez más importantes para trabajar en
el siglo XXI. Las oportunidades de empleo están
creciendo para profesores así como para enfermeras,
representantes de ventas, abogados, consejeros y
trabajadores de la industria del entretenimiento. |
En nuestro tiempo, las computadoras
están haciéndose cargo de muchas de las
tareas mentales que no hace mucho tiempo sólo
los seres humanos podían hacer. Al principio,
las máquinas podían manejar sólo
tareas relativamente sencillas de inteligencia formulista,
probando ser más rápidas y precisas en
el cálculo que el cerebro humano. Las computadoras
cada vez más poderosas, capaces de ejecutar enormes
programas, desempeñan ahora más de nuestras
tareas analíticas. Los avances en la inteligencia
artificial les permiten a las computadoras volar aviones,
contestar llamadas telefónicas y dar seguimiento
a patrones de compra. Una computadora IBM hasta pudo
derrotar al campeón mundial de ajedrez, Garry
Kasparov, en 1997.
En el mundo actual, las compañías
y los trabajadores enfrentan el reto de ascender la
jerarquía de los talentos humanos. Los trabajadores
están utilizando cada vez más aquellas
características que nos hacen verdaderamente
humanos. Algunos empleos requieren de imaginación
y creatividad, inclusive la habilidad de diseñar,
innovar y entretener. Otros trabajos se apoyan en destrezas
sociales, tales como la resolución de conflictos,
la cooperación y hasta el humor. Es más
probable que el trabajo le dé bastante importancia
a la habilidad de inspirar y motivar, una capacidad
social que los científicos llaman inteligencia
emocional.
Muchos trabajos que requieren
fuerza física, destreza manual e inteligencia
formulista los desempeñan cada vez más
trabajadores de otros países. A medida que la
Internet acelera las comunicaciones, las compañías
están contratando más extranjeros con
destrezas analíticas. No todos los empleos establecidos
desde hace mucho tiempo se han ido de Estados Unidos,
sino más de nosotros estamos ganando nuestros
cheques de pago en el nivel superior de la jerarquía
de los talentos humanos.
En la década pasada, una
era de rápido cambio tecnológico y globalización,
las grandes ganancias de los empleos recayeron en ocupaciones
que confían en las destrezas personales y en
las destrezas relacionadas con la inteligencia emocional.
Agregamos 512,000 enfermeras registradas y 248,000 personas
en ventas de servicios financieros. Otros empleados
en ocupaciones en crecimiento incluyen abogados, consejeros
educativos y vocacionales y trabajadores de la industria
del entretenimiento.
La década pasada también
vio ganancias en empleos que involucran la imaginación
y la creatividad: diseñadores, arquitectos, fotógrafos,
actores y directores. La categoría de estilistas
y cosmetólogos se elevó a 146,000 empleos.
Muchas ocupaciones que utilizan razonamiento analítico
también han continuado creciendo, pero los operadores
de computadoras y otros empleados han comenzado a ver
descender sus cifras.
Las ocupaciones eclipsadas son
generalmente aquéllas que involucran fuerza física,
destreza manual e inteligencia formulista. El número
de secretarios y mecanógrafos, por ejemplo, ha
caído en 1.3 millones desde 1992, a medida que
más computadoras, impresoras, correo de voz y
otras máquinas de oficina han ingresado al lugar
de trabajo. Las posiciones para operadores de máquinas
de coser han declinado en 347,000; aquéllas para
los trabajadores agrícolas en 182,000.
Estados Unidos continuará
ascendiendo la jerarquía de los talentos humanos,
en la medida que se vuelva más productivo. Habrá
disponibles menos trabajos con una paga relativamente
menor para aquéllos que ofrecen a los empleadores
únicamente fuerza física, destreza manual
o inteligencia mecánica. Los estadounidenses
que desean prepararse para mejores trabajos del futuro
se concentrarán en desarrollar su creatividad,
imaginación, destrezas personales e inteligencia
emocional.
| Cuadro
4 |
| La jerarquía
de los talentos humanos |
|
El trabajo que hacemos ha evolucionado
en respuesta al progreso económico.
Los avances en tecnología crean
herramientas capaces de realizar tareas
mejor o de forma más económica
que los seres humanos. A medida que
las máquinas hacen obsoletos
a algunos talentos, las personas se
trasladan a empleos que utilizan otros
talentos. De esta forma, los trabajadores
ascienden con el tiempo a empleos que
exigen talentos más sofisticados.
En la década pasada, Estados
Unidos vio cómo se daban descensos
de empleo en trabajos que requerían
fuerza física, destreza manual
e inteligencia formulista. La nación
ha agregado empleos que usen razonamiento
analítico, imaginación
y creatividad, así como destrezas
personales. |
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|
Ganancias en empleos
('92–'02)
|
Cambio de porcentaje |
| |
Destrezas
personales/
Inteligencia emocional |
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|
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Enfermeras
registradas
Ventas de servicios financieros
Abogados
Consejeros educativos y vocacionales
Trabajadores de la industria del entretenimiento
|
+512,000
+248,000
+182,000
+48,000
+35,000 |
+28
+78
+24
+21
+37 |
| |
Imaginación/Creatividad
|
|
|
 |
Diseñadores
Estilistas y cosmetólogos
Arquitectos
Actores y directores
Fotógrafos
|
+230,000
+146,000
+60,000
+59,000
+49,000 |
+43
+19
+44
+61
+38 |
| |
Razonamiento
analítico |
|
|
 |
Asistentes
legales
Ingenieros electrónicos
Científicos médicos
Ingenieros metalúrgicos
Operadores de computadoras
|
+159,000
+147,000
+22,000
–2,000
–367,000 |
+66
+28
+33
–8
–55 |
| |
Inteligencia
formulista |
|
|
 |
Encargados de costos
y tarifas
Técnicos de registros médicos
Operadores de teléfonos
Contadores
Secretarios y mecanógrafos
|
–16,000
–36,000
–98,000
–247,000
–1,305,000 |
–24
–63
–45
–13
–30 |
| |
Destreza
manual |
|
|
 |
Fabricantes de
herramientas y troqueles
Operadores de tornos
Operadores para componer tipos de imprenta
Carniceros
Operadores de máquinas de coser
|
–30,000
–30,000
–34,000
–67,000
–347,000 |
–23
–49
–62
–23
–50 |
| |
Fuerza física
|
|
|
 |
Recolectores de
basura
Estibadores
Trabajadores de la industria pesquera
Cortadores de madera
Trabajadores agrícolas
|
–2,000
–3,000
–14,000
–25,000
–182,000 |
–4
–17
–27
–32
–20 |
|
|
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| 
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