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Trabajar de forma más inteligente,
no más duro
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Para la Burlington Northern & Santa Fe Railway
Co. (BNSF), la productividad significa transportar
más carga por trabajador. Los miles de
millas por tonelada bruta—las toneladas
de granos, carbón y otra carga transportadas
1,000 millas—alcanzaron 24,875 en el 2003,
9 por ciento arriba en tan sólo tres años.
Los aumentos en
la productividad provienen de una variedad de
iniciativas, muchas de las cuales aplican nuevas
tecnologías al antiguo negocio de poner
a funcionar un tren. La herramienta iPower basada
en Internet, por ejemplo, ahorra innumerables
horas de papeleo al colocar los horarios, seguimientos,
facturaciones y otros servicios al alcance de
los clientes.
Para BNSF, todo
se combina en el nuevo Centro de operaciones en
red de Fort Worth, una espaciosa sala de control
desde la cual los despachadores del ferrocarril
dirigen el tráfico, el mantenimiento y
la dotación de personal en el sistema de
36,500 trabajadores y 32,500 millas. La centralización
de operaciones reduce las demoras, mejora la seguridad
y ahorra combustible.
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Día tras día, los
mercados incentivan a las compañías a
que se esfuercen por una mayor producción por
hora. Realizar el trabajo más rápido.
Reducir esfuerzos. Mejorar la calidad. Recortar unos
centavos del costo de producción. El avance inexorable
de la productividad viene en formas incontables, limitadas
únicamente a la tecnología y al ingenio
humano.
Burlington Northern & Santa
Fe Railway Co. elevó la productividad del transporte
de carga con un centro de comando computarizado en Fort
Worth. En Wal-Mart Stores Inc., el salto siguiente hacia
la productividad presentará dispositivos de seguimiento
en miniatura que simplifiquen el mantenimiento de fichas
en el inventario. Continental Airlines Inc. aumentó
la productividad con cientos de quioscos en los aeropuertos
que les permiten a los pasajeros obtener sus pases de
abordaje sin tener que ir a las agencias de boletos.
Dr. Pepper/Seven Up Bottling Group Inc. se hizo más
productiva con enormes máquinas que llenan y
empacan 800 botellas o 1,500 latas en un minuto.
En las décadas pasadas,
las granjas, las fábricas de acero, las fábricas
automotrices, las plantas de energía, los bancos
y las empresas de telecomunicaciones de Estados Unidos
han mostrado ganancias sólidas en productividad.
Estas industrias y otro número considerable están
obteniendo el resultado de una disposición a
la inversión en nuevas plantas y equipos que
simboliza la tecnología más reciente.
En términos reales, la inversión fija
no residencial ha excedido el 10 por ciento del PIB
cada año desde 1996, al alcanzar 13 por ciento
en el año 2002 antes de trasladarse a un 11 por
ciento en el año 2003. Entre 1980 y 1995, la
inversión no residencial superó el 9 por
ciento del PIB solamente en dos ocasiones.

Wal-Mart Stores Inc.,
el vendedor minorista más grande del país,
ve la siguiente ronda de ganancias en productividad
en etiquetas de identificación con radiofrecuencia
(RFID): chips de silicón que emiten señales
para que lectores electrónicos las reciban
y decodifiquen.
Las etiquetas de RFID
pueden almacenar información sobre el origen,
ubicación, fecha de vencimiento y costo de
un producto. La nueva generación de etiquetas
RFID son lo suficientemente pequeñas como
para incrustarse en productos y empaques y utilizan
frecuencias que permitan a los lectores identificar
artículos individuales ensamblados sin ningún
orden en particular.
Wal-Mart requerirá
etiquetas RFID en los envíos provenientes
de sus 100 proveedores más importantes en
el año 2005 y de todos los proveedores hacia
el final del año 2006. Como un paso adelante
de los códigos de barras, la tecnología
RFID hará más eficiente el manejo
del inventario de Wal-Mart. Con plataformas y cajas
entrantes portando las etiquetas, el vendedor minorista
podrá darle seguimiento a la ubicación
exacta y a la condición de cada artículo
en existencia. |
Las empresas están obteniendo
más éxito por su dinero invertido. Algunas
herramientas que mejoran la productividad—de manera
más notable, la computadora—continúan
adquiriéndose de manera más económica.
Cada dólar de inversión tiene mayor peso,
debido a las nuevas tecnologías. Los dispositivos
de computación de mano (handhelds), las comunicaciones
inalámbricas, las conexiones más rápidas
de Internet, la localización satelital, el software
de realidad virtual y otras innovaciones se están
volviendo más comunes.
Aunque el fuerte desembolso de
inversión coincidía con el incremento
en la productividad en años recientes, más
producción por hora no es sólo un asunto
de dinero. Las empresas impulsan la productividad a
través de estrategias comerciales, tanto simples
como sofisticadas, para mejorar las operaciones y reducir
costos.
Los que realizan fusiones eliminan
la duplicación y capturan economías de
escala. La subcontratación ahorra dinero, al
transferir funciones periféricas a proveedores
más eficientes, lo que les permite a las compañías
enfocarse en lo que mejor realizan: su negocio central.
Al ajustar las cadenas de suministro, las compañías
mejoran el proceso de obtener producciones de los proveedores,
darles seguimiento a los inventarios y entregar los
productos a los clientes.
Una industria emergente se centra
en vender soluciones de productividad. Teleportec Inc.
ha desarrollado una tecnología que proyecta una
imagen tridimensional, que hace la teleconferencia más
atractiva, como una alternativa a los viajes de negocios.
Adrenaline Inc. simplifica la subcontratación
a través de su servicio 00Voice, que le permite
a los profesionales muy ocupados ingresar datos, realizar
notas y estructurar itinerarios a través de llamadas
de teléfonos celulares a los transcriptores.

Luego de los ataques
terroristas del 11 de septiembre, las líneas
aéreas de EE.UU. lucharon por encontrar
formas de reducir costos y hacer más convenientes
los vuelos para los pasajeros, enfrentándose
a una seguridad más fuerte.
Para Continental
Airlines Inc. y otros transportistas, una respuesta
la constituyeron los quioscos de registro que
les permitieron a los pasajeros con boletos electrónicos
que se evitaran las filas en los mostradores.
Continental instaló el primer quiosco de
la industria en 1995 y amplió su programa
grandemente en los dos años pasados. Con
779 quioscos en 130 aeropuertos estadounidenses,
lo que la hizo líder en la industria, Continental
vio duplicarse el uso en el año 2002 y
fijó un récord de 650,000 quioscos
de registro en diciembre de ese año.
Los quioscos significan
que las aerolíneas necesitan menos agencias
de boletos para cargar sus aviones. Forrester
Research Inc., que les da seguimiento a las industrias
de la tecnología, descubrió que
los quioscos de registro para autoservicio les
costaban a las aerolíneas 16 centavos por
pasajero, comparado con $3.68 para agentes de
boletos en mostrador.
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Al final, la productividad depende
de las personas. La economía de los Estados Unidos
se beneficia de una fuerza laboral altamente capacitada—bien
educada en la cúpula, con experiencia por toda
la organización y altamente motivada hasta en
la base. Los trabajadores con más educación
y experiencia usualmente son más productivos
y esto se muestra en el pago más alto que reciben.
Los altos salarios significan
que las empresas necesitan obtener lo más posible
de su capital humano al mejorar las destrezas y los
incentivos. La planificación central al estilo
soviético utilizaba el miedo y la propaganda
para presionar a los trabajadores a producir más.
Los industriales de épocas pasadas empleaban
a expertos en tiempos y movimientos en su búsqueda
de elevar la producción por hora. Tanto la tiranía
del estado como el cronómetro resultaron ser
ineficientes. Los gerentes de la actualidad hacen énfasis
en la motivación y la comunicación para
incentivar la productividad de una fuerza laboral educada
y en constante adaptación. Ellos comprometen
a los empleados a mejorar la calidad y los procesos
de producción. Las ideas nuevas y las mejores
ideas frecuentemente surgen de las bases.
Más allá de las
mejoras en educación básica, Estados Unidos
enfrenta el reto de volver a capacitar a los trabajadores
para nuevas oportunidades de empleo. El rápido
crecimiento en la productividad le otorga un lugar muy
importante a la recapacitación, debido a que
el progreso acarrea pérdidas de empleos. Entre
más rápido se reciclen los trabajadores
en un empleo nuevo, será mejor.
En nuestra economía altamente
competitiva, las compañías no pueden darse
el lujo de bajar la guardia en su búsqueda de
una forma mejor. Más frecuente que raro, las
ganancias en productividad son el resultado mas bien
de una forma más inteligente de trabajar, que
de simplemente trabajar intensamente.

Algunas veces, se requiere de grandes máquinas
para proporcionar alta productividad. Para cumplir
con la demanda creciente para su agua Deja Blue,
Dr Pepper/Seven Up Inc. invirtió $7 millones
hace dos años en una gigantesca línea
de embotellado de lo más avanzado en sus
instalaciones de Irving, Texas. Controlada
por computadora, la línea automatiza el proceso
completo: alimentación de botellas vacías,
llenado, tapado, empacado en cajas y carga en plataformas.
Tres o cuatro trabajadores, que operan en una línea
con forma de “U” que se extiende a casi
la longitud de dos campos de fútbol, supervisan
un proceso que produce 800 botellas de 12 onzas
por minuto, cerca del doble de la generación
anterior de maquinaria. La
clave para un embotellado más rápido
radica en aumentar el número de fuentes que
inyectan agua o bebidas gaseosas en los envases.
La línea de Deja Blue contiene 96 de ellas
en un barril giratorio, arriba de 60 en máquinas
menos avanzadas. |
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