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Version para imprimirInforme Anual 2003 —Banco de la Reserva Federal de Dallas

Carta del presidente


El hecho de tener la tecnología de las comunicaciones a nuestro alcance está elevando la productividad.

Alan Greenspan, Presidente de la Reserva Federal, estaba de moderador en una sesión durante una conferencia hace algunos años, cuando los participantes regresaban lentamente de un receso para café. Esto lo impulsó a ofrecer una pequeña lección sobre la mejora de los procesos y sobre la productividad. “Si vierte el café, le agrega crema y luego lo revuelve, esto constituye un proceso de tres pasos”, expresó. “Si primero le pone la crema y luego vierte, es un proceso de dos pasos.”

Adam Smith, en La Riqueza de las Naciones, hace énfasis en la división y especialización de la mano de obra. Al especializarnos, ganamos destrezas y productividad. Nosotros nos encargamos de hacer lo que mejor hacemos y el resto lo negociamos. Las ganancias en productividad están limitadas únicamente al tamaño del mercado. Los mercados más grandes traen ganancias más grandes.

La productividad es un tema controversial en estos días. También constituye el tema de la disertación del informe anual de este año.

La productividad en aumento es lo que eleva nuestro estándar de vida. Tenemos que producir más para consumir más. Algunas ganancias en productividad provienen del conocimiento, las destrezas y la experiencia mejorados de los trabajadores. Probablemente, provenga más del hecho de que los trabajadores tengan mejor tecnología y más capital con qué trabajar. Y, ciertamente, mejoras en los procesos.

Anteriormente mencioné mi (afortunadamente) breve experiencia como cortador de algodón cuando contaba con 10 años de edad en la granja de Billy Joe Hopper en Georgia del Norte. Mi meta era recoger 100 libras al día. Los adultos a mi alrededor podían recoger fácilmente 300 libras. Con el tamaño y la experiencia a su favor, eran los principales responsables de su mayor productividad. En la actualidad, una persona que maneje una cortadora mecánica de algodón puede recolectar varios acres al día.

Esos grandes saltos en la productividad tienen más que ver con el capital que con la mano de obra y han sido comunes en la agricultura. Ciertamente, la desmotadora de algodón fue instrumento útil en la conducción de la Revolución Industrial. El crecimiento en la productividad en las granjas permite actualmente a aproximadamente el 2 por ciento de trabajadores estadounidenses producir más alimentos de lo que producía el 90 por ciento de trabajadores en una época anterior. Lo mismo ha estado ocurriendo por décadas en la manufactura. Las ganancias en productividad permiten que una menor cantidad de trabajadores fabriquen más cada año. El progreso se mide por qué tan pocos trabajadores se requieren para producir un determinado resultado, no por cuántos trabajadores. Algunas veces perdemos de vista este simple hecho; especialmente, durante períodos de recesión, como los que hemos tenido recientemente.

El ensayo
Los economistas han discutido tradicionalmente sobre la productividad en términos de invenciones, nueva tecnología, índices de trabajo a capital y cuestiones similares. Nuestro ensayo, “Una mejor manera”, se centra en factores macroeconómicos más amplios, tales como el comercio y la competencia.

Piense en su nivel de productividad actualmente, a medida que trabaja y gasta el ingreso resultante en la producción de otras personas. Ahora, imagínese lo productivo que sería, si se le transportara a los Estados Unidos de hace 100 ó 200 años o a un país subdesarrollado de la actualidad. Usted podría trabajar más duro y por más tiempo, pero sin nuestra moderna infraestructura de capital y tecnología, tiene pocas probabilidades de ser tan productivo y próspero. Podría trabajar más duro, pero no de forma más inteligente.

Piense en lo productivo y próspero que podría ser, si las barreras comerciales lo aislaran de los trabajadores y de la producción de otros países. Podría producir en la misma cantidad, materialmente, pero su producción tendría menor capacidad de adquisición y su estándar de vida sería menor. ¿De qué manera afectaría su estándar de vida, si el gobierno evitara todas las pérdidas de empleos resultantes de la nueva tecnología, el comercio o la competencia?

Nuestra productividad se trata tanto de nuestro entorno económico, infraestructura e interacción con otras personas, como acerca de nosotros personalmente. Ésta es justamente una razón más pare regocijarse por vivir en EE.UU.

La economía
La recuperación de la última recesión comenzó en noviembre de 2001; hace más de dos años. Inicialmente fue errática y perdió impulso, pero despegó en la segunda mitad de 2003, cuando el crecimiento del PIB llegó a un promedio de más del 6 por ciento. Lamentablemente, la creación de nuevos empleos no coincidió con la recuperación en producción e ingreso durante el año. El crecimiento en empleos resurgió en el 2003, pero no enérgicamente. La productividad—una bendición a la larga—redujo temporalmente el crecimiento en empleos, a medida que las empresas continuaban encontrando formas de producir más con menor cantidad de trabajadores.

Hasta que se restablezca el empleo para todos, debemos hacer lo que podamos para impulsar el crecimiento dinámico necesario para crear nuevos empleos, pero debemos evitar acciones irracionales que conserven antiguos empleos a expensas de los nuevos.

El Fed de Dallas
El Fed de Dallas tuvo un buen año en el 2003, a pesar de los retos surgidos por un volumen decadente de cheques en papel. Como otros negocios, nos tuvimos que adaptar a través de reducir costos y personal, pero la transición de pagos en papel a pagos electrónicos es parte de la revolución de la productividad que eleva los estándares de vida.


Compartimos la plataforma con los Friedman.

Sostuvimos algunas conferencias importantes en el 2003; de las cuales la más notable marcó el 25º aniversario de Free to Choose de Milton y Rose Friedman. Los Friedman participaron en la reunión, como lo hizo una larga lista de distinguidos disertantes que les rindieron tributo a los Friedman y evaluaron sus aportes a la prosperidad económica del pasado cuarto de siglo. Los Friedman son tesoros nacionales—entiéndase, tesoros mundiales—y no muestran señales de reducir el paso a sus 90 años.

—Robert D. McTeer, Jr.
    Presidente y Director General Ejecutivo


Referente a una nota personal

El 2003 fue un buen año para mí en varios aspectos. Vi a China de cerca y detalladamente y conocí a muchos de sus funcionarios. Tal como lo sospechaba, China es realmente grande y con gran cantidad de personas. El abastecimiento de trabajadores hacia las ciudades probablemente será ilimitado por un largo período. El rápido crecimiento de China y la orientación al mercado en crecimiento son buenos, no sólo para sus ciudadanos, sino también para nosotros. Nosotros nos beneficiamos de la prosperidad de nuestros socios comerciales.

La reunión de Friedman del año pasado fue el punto focal de mi carrera como conferencista. El haber compartido una plataforma con ellos fue un privilegio y un honor personal que siempre recordaré.

Un punto focal más frívolo en el 2003 fue mi virtual resurrección de Buddy Holly en NPR, Edición matutina. El anfitrión Bob Edwards recordó mi peregrinaje a la tumba de Buddy en Lubbock y me preguntó acerca de su aporte a la economía. Le dije que “Rave On” (Entusiásmate) sería un excelente himno para la Nueva Economía. Cuando la entrevista salió al aire dos días después, tuvo un cierre en esa forma especial de NPR con Buddy cantando “Rave On”. ¿Eso fue ingenioso o qué?

Hablando de la Nueva Economía, noten que la rana de mi nuevo paradigma está surgiendo de su larga hibernación con una apariencia distintiva del oeste. Puede que sólo sea una fase; probablemente, él no posea mucho ganado.

El 2003 finalizó—literalmente—en una nota alta para mí. En la víspera de Año Nuevo, leí mi primer poema de vaquero de farmacia con Allen Damron en Ms. Tracy’s Cafe, cerca de Terlingua, Texas. Es bastante difícil llegar a Ms. Tracy’s, pero es un lugar impresionante para estar. Si usted es curioso, lea “Rhymes with No Reason” (Rimas sin razón) en mi sección de nuestro sitio Web. Para contenido más serio, consulte otras secciones de www.dallasfed.org. Es el mejor sitio Web pequeño de Texas.

—Bob McTeer

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Índice del Informe Anual 2003
En inglés
Carta del presidente
Una mejor manera
Subiéndose a una oleada de tecnología
Trabajar de forma más inteligente, no más duro
El exprimidor de la reorganización
La evolución del trabajo
Cosechando los resultados de la productividad
La mejor esperanza para un mejor futuro
Reconocimientos, Notas, Créditos de fuentes y fotografías