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La caída de las maquiladoras: ¿Cambio estructural ó factores cíclicos?
Business Frontier
Edición 2, 2004

La industria maquiladora de México se está recuperando lentamente de su peor crisis en casi 40 años. Entre Octubre del 2000 y Marzo del 2002, la industria perdió 278.000 empleos—un declive del 21 por ciento.

Durante los duros meses de la recesión maquiladora, muchos cuestionaron el futuro de esta industria. Algunos observadores señalaron la recesión en curso en los EE.UU. y el pobre desempeño de los sectores industriales estadounidenses como las principales causas de la caída de dicha industria. Otros apuntaron a factores estructurales como salarios mexicanos más altos y la creciente competencia extranjera. Esto genera las siguientes preguntas: ¿cuánto de la caída de las maquiladoras se debió a un ciclo comercial?, ¿cuánto se debió a un cambio estructural?, ¿está lista la industria maquiladora para enfrentar la creciente competencia global?

Con estos temas como telón de fondo, las sucursales del Banco de la Reserva Federal de Dallas en El Paso y San Antonio organizaron una conferencia titulada “La caída de las maquiladoras: ¿Cambio estructural ó factores cíclicos?”. Este artículo resume las presentaciones y discursos presentados en dicha conferencia, la cual se llevó a cabo el 21 de Noviembre del 2003, en South Padre Island en Texas.

Comentarios Centrales
Como introducción al evento, Antonio O. Garza, Jr., Embajador de EE.UU. en México, remarcó que la creación de la industria maquiladora hizo historia como el primer paso del gobierno mexicano hacia el mercado libre y la competencia global. Garza señaló que las maquiladoras constituyen el componente más grande del comercio entre los EE.UU. y México y el 79 por ciento de su propiedad está en manos de compañías estadounidenses.

“La lista de los 100 empleadores top mexicanos en maquiladoras es un quién es quién dentro de las firmas estadounidenses”, dijo Garza. La lista incluye Delphi Corp., Mattel, Ford Motor Co., Tyco International, General Electric Co., Solectron Corp., Johnson & Johnson e ITT Industries. La importancia de las maquiladoras para la economía de los Estados Unidos radica en las 26.000 compañías localizadas a través de los Estados Unidos que proveen a las maquiladoras de maquinaria, materia prima y componentes.

De acuerdo a la investigación de la sucursal de El Paso, la industria maquiladora representa cerca del 9 por ciento del empleo formal en México. Es la principal fuente de moneda extranjera para México—más de $18 mil millones el año pasado—y provee el 55 por ciento de las exportaciones manufactureras del país.

Garza apuntó a los importantes cambios por venir para ambos, México y los EE.UU., para retener los beneficios de la sociedad maquiladora. La proximidad es una ventaja económica mayor para México, pero ahora el terrorismo representa nuevas barreras al fluido intercambio de mercancías entre los dos países. Una cantidad de nuevos programas están siendo adoptados para acelerar el tráfico pedestre y pre-autorizar los cargamentos. Ambos países están compartiendo bases de datos y software para facilitar el tránsito de las personas una vez que el programa Visita EE.UU. (US-VISIT) se implemente y para asegurar que la nueva ley de bioterrorismo no se torne un cuello de botella para las mercancías que se transportan por ferrocarril, camiones o barcos.

Del lado mexicano, los desafíos a la competitividad incluyen altos impuestos a los negocios, peajes caros en las autopistas y falta de reformas de la energía, especialmente para la electricidad.

Las condiciones económicas actuales y el estado de la industria maquiladora
Garza señaló que una de las principales razones del retraso de las maquiladoras fue la recesión industrial estadounidense y que la misma estaba llegando a su final. Los oradores del primer panel examinaron este tema en profundidad.

Harvey Rosenblum, Vicepresidente Senior y director de investigaciones del Banco de la Reserva Federal de Dallas comenzó con una cita del Beige Book del 15 de Octubre del 2003: “El ritmo de la expansión económica (EE.UU.) se ha acelerado desde el último reporte. Diez de los doce distritos indican que la actividad se ha expandido mientras que dos reportan niveles parejos de actividad económica”.

Rosenblum aportó datos que promueven la creciente fuerza económica de EE.UU. y su disposición favorable para un fuerte crecimiento continuo en el 2004. Los eventos subsiguientes lo confirmaron. En el momento de la conferencia, la manufacturación estadounidense—crítica para con la expansión maquiladora—acababa de retomar la senda del crecimiento luego de la invasión a Irak. Ahora vemos que la producción industrial crece fuertemente en nueve de los diez últimos meses.

Everardo Elizondo Almaguer, vicegobernador del Banco de México, se enfocó en la economía mexicana, donde aún no ve señales claras de recuperación. Enfatizó que los lazos más cercanos de México con la economía estadounidense vienen del sector industrial—la parte más débil de la economía estadounidense y la más lenta en recuperarse. Sin embargo, se esperaba que la economía mexicana ganase a partir de la actual expansión de EE.UU., lo cual Elizondo definió como un efecto “pull”.

Elizondo se encontraba entre la corriente prevaleciente de la mayoría de los panelistas del día, señalando una combinación de factores que llevaron a la reciente caída de las maquiladoras: la recesión estadounidense y su lenta recuperación, la competencia internacional y la falta de reformas económicas en México. Manifestó que los factores cíclicos dominaron los recientes sucesos y que la recuperación industrial estadounidense sería la luz al final del túnel.

El empleo en las maquiladoras sigue de cerca la producción industrial de los EE.UU.Durante los años noventa, y especialmente luego de 1994, la correlación entre las economías estadounidense y mexicana se incrementó. [1]. Para comprender por qué la producción industrial es tan dominante en la relación, uno debe mirar el comercio entre los dos países. En el 2003, México envió el 91 por ciento de sus exportaciones a los Estados Unidos y le compró el 62 por ciento de sus importaciones totales. Las dos exportaciones estadounidenses más grandes hacia México , maquinaria eléctrica y vehículos de ruta, son también las importaciones estadounidenses más importantes desde México. Estas importaciones desde México son las mismas mercancías que dejan los Estados Unidos como exportaciones, pero regresan como mercancías ensambladas. Bajo el esquema de maquiladora, equipos, maquinarias, provisiones y materias primas pueden ser importados temporalmente hacia México libres de impuestos. Los productos son ensamblados y/o manufacturados del lado mexicano y luego exportados a los EE.UU. para su posterior procesamiento y venta. El eslabón de la maquiladora crea un fuerte lazo entre la producción industrial mexicana y la estadounidense, con las maquiladoras operando, en efecto, como una extensión de la manufacturación de EE.UU. en México. (Cuadro 1)

Observando las perspectivas de recuperación de la industria maquiladora, John Christman, director del servicios de la industria de maquiladora para Global Insights, remarcaba que el empleo en las maquiladoras está retrasado con respecto a la producción industrial en los EE.UU. sólo unos dos o tres meses. Dijo que la industria había transitado su peor crisis desde sus comienzos en los años sesenta. Desde Octubre del 2000 hasta Marzo del 2002, el empleo en las maquiladoras cayó un 21 por ciento, mientras que la producción lo hizo en un 8 por ciento. El empleo en las maquiladoras al momento de la conferencia se hallaba en niveles que se habían observado por última vez en 1998.

De acuerdo a Christman, la industria maquiladora debe reinventarse a sí misma para competir en el mercado global. El nuevo modelo para las maquiladoras debería incluir énfasis en atraer y retener plantas de alta tecnología; plantas de alta complejidad, diseñadas para clientes de alta escala, con respuestas rápidas just-in-time para clientes en mercados volátiles; inversión en plantas de capital intensivo; esfuerzos totales en la interacción vertical de la industria y una producción con más valor agregado; pronto apalancamiento y la toma inmediata de ventaja de los factores competitivos nuevos y globales de los EE.UU.; y un modelo de negocios para las maquiladoras con ingeniería y departamentos de Investigación y Desarrollo en los niveles de planta.

La clave para que dicho modelo se materialice, dijo Christman, es la eliminación o modernización de la selva gubernamental de reglas y regulaciones. Los principales sectores competitivos del futuro son las partes y componentes automotrices, la industria aeroespacial, la electrónica (para LCD televisores de gran tamaño y de pantalla plana), software, la metalmecánica, e instrumentos y provisiones médico-hospitalarias. Global Insights predice que la industria maquiladora regresará a los niveles de empleo del año 2000, pero no hasta el 2008.

Enrique Castro, vicepresidente del Consejo Nacional de la Industria Maquiladora de Exportación (CNIME), afirmó que esta industria no solamente había perdido más de 270.000 empleos desde que lograra su pico sino que también había perdido la oportunidad de agregar 120.000 empleos en cada año de recesión.

De acuerdo a Castro, la industria maquiladora es un importante enlace económico entre los estados fronterizos de ambos países. Texas, California, Arizona y New Mexico exportan el 62 por ciento de sus mercancías a México, y un 70 por ciento de ello queda en los estados fronterizos mexicanos. Además, se estima que un 78 por ciento de las mercancías importadas utilizadas por la industria maquiladora (componentes y servicios) proviene de los EE.UU.

Castro agregó que 85 de los 100 empleadores top de maquiladoras son empresas estadounidenses y japonesas. Se estima que 26.000 empresas con sede en los EE.UU. proveen materia prima y componentes a las maquilas, y entre 1990 y el 2002 más de 500.000 nuevos empleos estadounidenses compartieron una cadena de provisión común con las maquiladoras mexicanas. Para preservar los beneficios binacionales y continuar con el sistema de maquiladora, Castro instó al gobierno a brindar incentivos para la tecnología, capacitación laboral y desarrollo de la provisión. Los empleos mexicanos que se perdieron contra China, por ejemplo, estarán acompañados de pérdidas de empleos en la cadena de provisión en los EE.UU.

La industria maquiladora y la competencia global
El segundo panel apuntó a la competencia en una economía mundial cambiante. Ralph Watkins, gerente de programación en la International Trade Commision (Comisión de Comercio Internacional) de los EE.UU. se refirió a los factores que están afectando a la competencia entre México y China para las exportaciones y la inversión. Watkins enfatizó en la producción compartida como un aspecto importante de la globalización. La producción compartida, también conocida como redes de manufacturación a través de las fronteras, ocurre cuando los procesos utilizados para manufacturar una mercancía se llevan a cabo en más de un país. Tal racionalización de la producción permite a las empresas reducir costos o mejorar el tiempo de respuesta, por lo tanto se tornan más competitivas e incrementan sus ganancias.

Según Watkins, México puede competir en forma más efectiva con China en el mercado estadounidense en los sectores de alto a medio valor agregado donde existe una alta relación entre peso y valor (artefactos más importantes, televisores de gran pantalla) donde la competencia se basa más en la calidad que en el precio (insumos e instrumentos médicos), donde hay cambios de diseño frecuentes o donde es vital proteger los derechos intelectuales. China ha ganado en los sectores de bajo valor agregado, sectores “comoditizados” como el de la vestimenta, equipajes y calzado. (Cuadro 2)

México vs. China: Participación en el total de las importaciones de EE.UU. provistas por China y México en las categorías seleccionadas, 2002.

Watkins sostiene lo anterior observando las estadísticas oficiales de México del Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (INEGI). Desde Marzo del 2002 hasta marzo del 2004, los tres ganadores eran los equipos de transportación (+17.424 empleos), los equipos eléctricos y electrónicos (+9.607) y los equipos para maquinarias (+2.447). Los últimos cuatro perdedores eran la vestimenta y los textiles (-21.524 empleos), el amoblamiento (-3.644), los juguetes (-1.082) y los artículos de cuero (-548).

Robert Berges, director de la estrategia de la equidad de Latinoamérica para Merrill Lynch, también exploró el tema México versus China. Berges describió la evolución de México como nación comerciante desde exportador de commodities, principalmente petróleo, hasta exportador de productos manufacturados hacia los EE.UU. Por ejemplo, solamente 11.7 por ciento de las exportaciones totales de México están basadas en las commodities, comparado con un 51.2 por ciento en Chile, 37.5 por ciento en Argentina y 28.1 por ciento en Brasil. No obstante, México es el menos diversificado en cuanto al destino del comercio, con alrededor del 84 por ciento de sus exportaciones hacia los EE.UU., comparado con un 19.1 por ciento en Chile, 12 por ciento en la Argentina y un 25.7 por ciento en Brasil. Esto hace que México sea vulnerable a los cambios en la producción industrial estadounidense.

En el 2003, México perdió su participación en 13 de las 20 exportaciones principales hacia los EE.UU. No se puede culpar a China por toda esta pérdida, señaló Berges. La amenaza comenzó entre las maquilas de bajo valor agregado, donde los salarios son el factor más importante de toma de decisión. Los costos indirectos tales como los aranceles gubernamentales, impuestos y beneficios, llevaron el total del recibo de sueldo mexicano a cuatro veces más que el de China, por ejemplo, haciendo inevitable la falta de competitividad cuando las remuneraciones son críticas. (Tabla 1)

Tabla 1
Promedio del costo de la mano de obra en las distintas industrias
 
México
China
Hungría
Malaysia
California
Remuneración promedio por hora
$1.47
$0.47
$1.60
$1.39
$16.60
Beneficios e impuestos*
101%
52%
61%
56%
26%
Remuneraciones totales integradas
$2.96
$0.72
$2.58
$2.17
$20.84
*incluye seguridad social, fondo de ahorro, transporte, billetes de descuento, distribución de ingreso INFONAVIT , bono navideño, Afore (fondo de contribución a la pensión), gastos médicos, entre otros.No incluye impuestos de nómina.
FUENTE: Ministerio de Economía de México.

Inclusive los productos electrónicos como los placas de circuito impreso para las computadoras personales e impresoras, los teléfonos celulares y las disqueteras se están volviendo una commodity y muy sensibles a los precios. Trasladar la producción a los países con bajas remuneraciones se ha tornado esencial para la supervivencia de los negocios, dijo Berges.

La proximidad de México con los EE.UU. le proporciona una ventaja, permitiéndole permanecer competitivo como destino de terciarización en industrias caracterizadas por los cambios constantes en las especificaciones de diseño, ciclos cortos de inventario y artículos de gran volumen. La industria automotriz es un ejemplo perfecto. De acuerdo a Berges, debería estar a salvo de la “amenaza China” porque los fabricantes de equipamiento original mantienen inventarios bajos y un reparto just-in-time de alto valor. Aun más, los automóviles son pesados y voluminosos, haciendo que el envío sea un tema complicado. Finalmente, las autopartes requieren una frecuente actualización de herramientas lo que dificulta su producción en China para el mercado estadounidense. México puede dominar la producción de varios productos electrónicos que tienen características similares, tales como TV de pantallas grandes y electrodomésticos.

Berges argumenta gran parte de su discurso en términos del ciclo del producto, donde los productos son creados y testeados en los EE.UU., manufacturados inicialmente en largas ruedas de producción en México y finalmente comoditizados en China. Cuanto antes se comoditize el producto, más fácil será trasladar la producción a China.

William C. Gruben, vicepresidente del Banco de la Reserva Federal de Dallas y director general de su Center for Latin American Economics (Centro para estudios económicos latinoamericanos), examinaba el impacto del retraso del ciclo comercial estadounidense del 2001 en la industria maquiladora. Presentaba los resultados de un modelo econométrico que atribuye más del 80 por ciento del declive del empleo en maquiladora en el 2001 y 2002 a los cambios de la demanda agregada en EE.UU. y a incrementos en el costo de hacer negocios en México, medido por la relación entre las remuneraciones mexicanas y las no mexicanas. No obstante, concluyó Gruben, los factores estructurales como la entrada de China en el 2001 en la Organización Internacional del Comercio y el Artículo 303 del Acuerdo Norteamericano de Libre Comercio también causaron significativos impactos negativos sobre el empleo en las maquiladoras, especialmente en los sectores textil, de vestimenta y de electrónica. [2]

Perspectiva de Reforma
Un tema importante a lo largo de las discusiones del día, fue el estatus de las reformas económicas propuestas en la economía mexicana para la energía, la ley laboral, estructura impositiva y las telecomunicaciones—reformas consideradas esenciales para hacer más eficiente y atractivo a México para con la inversión extranjera. Luis Rubio, director general del Centro de Investigación para el Desarrollo, A.C., un think tank de la Ciudad de México, ofrecía su perspectiva en cuanto a por qué una legislación tan importante se había interrumpido.

Rubio describió la destacada extensión de la reforma económica que recorrió México en los últimos 25 años. El gasto público se redujo, y el sistema bancario pasó de público a privado, mayormente a manos extranjeras. Pero la palanca más importante para el cambio fue la transición de una economía cerrada a una abierta, que comercia hoy en día un 50 por ciento del producto bruto interno en lugar de un 20.

El Acuerdo General sobre las Tarifas y el Comercio y el NAFTA fueron instrumentos para la apertura de la economía mexicana, sin embargo Rubio sostiene que la urgencia por más reformas murió casi totalmente desde 1993. Las reformas no subieron el estándar de vida y muchos mexicanos se sienten engañados por la falta de progreso personal. La corrupción, una división continua entre ricos y pobres, y la falta de liderazgo en el gobierno, dice, son los culpables de la frustración con el pasado y la incapacidad para avanzar.

Las reformas previas fueron llevadas a cabo por la rama ejecutiva, la cual, irónicamente, perdió mucho poder como consecuencia, manifestaba Rubio. Las futuras reformas enfrentan al congreso con el ejecutivo, sin reglas de compromiso claras. Las reformas propuestas en México se necesitan desesperadamente, en la opinión de Rubio, y existe una importante agenda que excede la propuesta actual—tratar con los sindicatos, los monopolios gubernamentales y privados, promover la cooperación política y el estado de ley, y establecer un marco para una verdadera economía de mercado. La cuestión es si México aún tiene la visión política y la voluntad como para avanzar en dicha agenda.

La recesión en las maquiladoras: ¿estructural ó cíclica?
El tercer panel discutió el rol de factores estructurales y cíclicos en la reciente recesión maquiladora. La falta de inversión en infraestructura se cita a menudo como una barrera para el desarrollo económico mexicano. Alejandro Castañeda Sabido, profesor en El Colegio de México, analizó cómo la inversión en infraestructura—específicamente el incremento del gasto del gobierno en autopistas y generación de electricidad—afectó la tasa de crecimiento del sector manufacturero mexicano.

Se encontró que ambos tipos de gasto en infraestructura pública tienen efectos significativos en el crecimiento general de la manufacturación, afirmó Castañeda. Por ejemplo, un crecimiento del 10 por ciento en el stock de inversión de capital en autopistas resulta en un incremento del 0.6 al 1 por ciento en la producción manufacturera. Un incremento del 10 por ciento en el stock de inversión de capital lleva a un aumento de la manufacturación del 1.9 al 2.9 por ciento. Castañeda concluyó que si el gobierno mexicano desea promover el crecimiento de la manufacturación, debería promover la inversión en infraestructura.

James Gerber, director del Centro de Estudios Latinoamericanos en la Universidad de San Diego, directamente se refirió al tema del cambio cíclico versus el estructural y concluyó que la respuesta es ambos. Gerber utilizó un modelo dinámico de series de tiempo que consideraba una combinación de factores cíclicos y estructurales para identificar las contribuciones individuales a la baja. El modelo incluyó factores cíclicos tales como la recesión manufacturera de los EE.UU. y el declive estadounidense y global en la inversión extranjera directa (IED), además de temas estructurales como el declive a largo plazo en las tendencias de tasas de crecimiento, la suba de las remuneraciones mexicanas en términos de dólar y la competencia global, incluyendo China.

Los factores estructurales como los cambios en la política comercial de EE.UU. y las remuneraciones diferenciales contribuyeron significativamente a la caída del empleo, de acuerdo a Gerber. Por ejemplo, el Acta del año 2000 de la Asociación de Comercio de la Cuenca del Caribe le dió a la industria textil y a la de la vestimenta en el Caribe y los países de Centro América el mismo acceso a los mercados de EE.UU. que a México bajo el NAFTA. También remarcó que las industrias con bajas remuneraciones y poca especialización son las más amenazadas. Basándose en datos de encuestas, Gerber estimó que aproximadamente el 40 por ciento de las maquilas electrónicas compiten primariamente en base al precio, tal como lo hacen la mayoría de los fabricantes de la vestimenta. El interior de México, donde las remuneraciones son más bajas, no tiene infraestructura comparable a la de las regiones costeras de China.

Aún así, parte de la baja es primariamente cíclica y se relaciona al retraso de la producción económica mundial y a la recesión de la manufacturación de EE.UU. Por el lado positivo, Gerber manifestó que a pesar de que la IED global ha sido baja, la porción mexicana básicamente no ha cambiado. Y dentro de México, la IED dirigida a las maquiladoras ha sido constante entre 18 y 25 por ciento. En otras palabras, los inversores globales no están viendo a México o a las maquilas de manera diferente que antes de la caída.

Ernesto Acevedo Fernández, director de análisis macroeconómico del Ministerio de Finanzas y Crédito Público de México también analizó las causas de la recesión maquiladora. Comenzó describiendo la suba y caída de las maquiladoras en los noventa. Entre 1994 y 2000, la producción anual de la industria creció un 13.8 por ciento en promedio, y sus exportaciones se incrementaron a casi $80 mil millones, representando un 47.7 por ciento de las exportaciones totales de México. La industria se convirtió en el principal generador de empleo y moneda extranjera de México.

Sin embargo, a mediados del 2000 comenzó a retrasarse, dijo Acevedo. La producción decreció casi un 20 por ciento durante el 2001, y un 18 por ciento de las plantas maquiladoras cerró entre mediados del 2000 y agosto del 2003. El empleo se contrajo dramáticamente.

¿Por qué el retraso? Acevedo enumeró como las principales causas la débil demanda externa, costos más altos en la mano de obra y servicios en México, regulaciones comerciales y fiscales, y la competencia internacional. El modelo económico de Acevedo estima que un 80 por ciento del declive en las exportaciones de maquiladoras se debió al declive en EE.UU. de la demanda de productos de maquiladoras, dado que la correlación coeficiente entre la producción industrial estadounidense y al actividad maquiladora es 0.9 y la elasticidad de las exportaciones de maquiladoras a la producción industrial de EE.UU. y la demanda agregada son de 2 y 1.7 respectivamente. [3].

Si la demanda externa explica el 80 por ciento de los cambios en las exportaciones de maquiladoras, ¿qué sucede con el otro 20 por ciento? Acevedo responsabilizó a la combinación de los crecientes costos (en forma de remuneraciones más altas y servicios más caros) y la creciente competencia internacional. Ciertamente, las exportaciones chinas a los EE.UU. han rebotado a las tasas de las que disfrutaban antes de la recesión mientras que las exportaciones mexicanas todavía están retrasadas. La participación de China en el mercado continuó creciendo, siendo ahora China el segundo proveedor más importante de la economía de los EE.UU. Mientras tanto, las exportaciones mexicanas a los EE.UU. se mantuvieron casi constantes, cerca de un 11 por ciento del total estadounidense.

Acevedo también realizó un análisis Granger de causalidad para explorar la relación entre las exportaciones mexicanas y chinas. Buscaba determinar si las exportaciones chinas a EE.UU. desplazaron a las mexicanas o si los componentes chinos y mexicanos son complementos, siendo ambos necesarios para producir el producto terminado. Acevedo encontró que sólo cinco de los primeros 15 de los principales exportadores mexicanos compiten mano a mano con China. En 10 industrias, las crecientes exportaciones chinas, de hecho, representan oportunidades de crecimiento para México. (Tabla 2)

Tabla 2
Relación complementaria de las exportaciones chinas y mexicanas.
 
Cambio en la participación de mercado*
Productos
México
China
Sustitutos
Partes y accesorios de máquinas automáticas de procesamiento de datos y sus unidades
–2.6
4.8
Unidades de entrada y salida para computadoras y otras procesadoras de datos
–1.9
8.2
Aparatos de transmisión para fax, televisión y radio transmisores
–3.6
2.2
Pantalones, mamelucos y shorts para mujeres, tejido de algodón
–3.1
.8
Aparatos de recepción y transmisión para CB/ radios aficionados, fax, teléfonos celulares
–6.0
7.2
Complementos
Partes de asientos
2.7
.8
Planchas y paneles para voltajes no mayor de 1.000 voltios
4.5
.5
Unidades de procesamiento digital
29.8
2.3
Módem para sistemas de línea digital
18.7
1.6
Instrumentos de control y regulación automática
1.7
.7
Juegos de cableado de ignición para vehículos, aviones y barcos
.8
0
Otras partes motores para vehículos
1.2
.3
Partes únicamente para motores de tipo de ignición a bujía y combustión interna
2.1
.3
Sin evidencia
Receptores de televisión
–11.9
5.1
Receptores de radios para automotores
–6.6
2.1
*entre marzo 2002 y febrero 2003
FUENTE: Ernesto Acevedo “Causas de la recesión en la industria maquiladora” presentado en la conferencia del Banco de la Reserva Federal de Dallas, 21 de Noviembre del 2003.

Javier Mancera, director de asuntos internacionales de Estrategias Públicas de México, remarcó la amplia coincidencia de opinión entre los disertantes en relación a las causas de los problemas actuales de la industria, pero dijo que el futuro de la misma va a involucrar algunas batallas políticas difíciles. Se refirió a la imagen pobre de las maquiladoras en la mayoría del país—frecuentemente asociadas con el abuso de la mano de obra y el tráfico ilegal en la mente popular, y especialmente con la Ciudad de México.

Sin embargo, el otro lado de la batalla ideológica podría apuntar a esta misma industria como la mayor fuente de crecimiento económico y moneda extranjera en México—demasiado importante como para no ser considerada. Mancera mencionó el reciente éxito de la industria maquiladora al revertir un decreto presidencial altamente desfavorable como la clase de política en la que la industria se debe comprometer en el futuro. Dijo que las ciudades fronterizas mexicanas deben estar más articuladas para presentar su caso en la Ciudad de México a medida que sus circunstancias económicas se vayan ligando crecientemente a la salud de la industria maquiladora.

El futuro de la industria
El último panel se refirió al futuro de la industria maquiladora. Gordon H. Hanson, profesor en la Universidad de California, San Diego e investigador asociado al National Bureau of Economic Research, comenzó por delinear las causas del éxito de las maquiladoras en los noventa. Ofreció cuatro razones del rol expansivo de la maquiladoras en las exportaciones mexicanas: (1) la habilidad de las empresas multinacionales para dividir la producción a través de las fronteras mediante terciarización global; (2) las bajas remuneraciones en México en relación al resto de Norteamérica; (3) las políticas comerciales de EE.UU. y México que inicialmente le otorgaron ventajas especiales a las maquiladoras para exportar a EE.UU.; y (4) la proximidad de México a la gran y rica economía estadounidense.

La industria maquiladora mexicana también puede ser un riesgo cíclico, dijo Hanson. Ésta crea pocos lazos con el resto de la economía porque las maquiladoras importan cerca de un 97 por ciento de la entrada indeterminada utilizada en los procesos de fabricación. Como consecuencia, las maquiladoras son establecimientos sueltos que pueden ser fácilmente reubicados si los costos locales suben.

Estas desventajas sugieren que si bien las maquiladoras pueden generar un rápido crecimiento en la exportación, también pueden aumentar la sensibilidad de la economía a los impactos globales. Las maquiladoras pueden responder más que otros exportadores a los cambios en costos o demanda de producción. Se pueden expandir rápidamente cuando los tiempos son buenos, pero también pueden contraerse abruptamente si son malos—a lo que Hanson denomina “el efecto látigo”. De manera implícita, las maquiladoras pueden volverse absorbedores de impacto para las firmas estadounidenses en el transcurso de ciclo comercial. La clave para el futuro de la industria es una integración hacia adelante y hacia atrás en la cadena de provisión local.

Jorge Carillo de El Colegio de la Frontera Norte (COLEF) se refirió a la integración de la cadena de provisión tomando como ejemplo el sector de maquiladoras electrónicas de Tijuana. Dijo que las empresas están bien integradas en la región con un alto comercio inter-maquila: 54 por ciento de las ventas son locales al igual que el 33 por ciento de las compras. La mayoría de las plantas utiliza tecnología de avanzada, rezagándose en la tecnología de punta por sólo 2.3 años en promedio. Además, los trabajadores calificados representan el 25 por ciento del empleo total, y las mejores prácticas como Kaizen, equipos de trabajo y Six Sigma son utilizadas tanto por las plantas altamente calificadas como por las poco calificadas.

Carrillo presentó su ampliamente conocida clasificación de generación de maquiladora: (1) ensamblaje manual, mano de obra intensiva; (2) fabricación con escasa producción y algo de autonomía; (3) diseño, conocimiento intensivo. Para explorar cómo podría verse una cuarta generación de maquiladoras, COLEF encuestó 298 plantas en tres importantes ciudades maquiladoras: Tijuana, Mexicali y Ciudad Juárez. Usando análisis de cluster, de índice y de factor para clasificar las plantas existentes, seis tipos emergen (Tabla 3). La visión de Carrillo con respecto a la cuarta generación de maquiladoras es logísticamente intensiva y un modelo de management de la cadena de provisión. Podría ser un consorcio de varias plantas y funciones, un “condominio” de varias compañías en la misma planta o un centro de operaciones regional coordinado en México.

Tabla 3
Promedio de costos de la mano de obra en las distintas industrias
Tipo
Porcentaje de muestra*
Tecnología
Autonomía
Integración en la cadena de provisión local
I
13
Bajo
Moderado
Moderado
II
5
Alto
Bajo
Bajo
III
12
Moderado
Alto
Bajo
IV
16
Moderado
Bajo
Alto
V
27
Alto
Moderado
Bajo
VI
28
Alto
Alto
Alto
*No suma 100 debido a errores de redondeo.
FUENTE: Jorge Carrillo, “Maquiladoras: Evolución productiva y competitividad”, presentado en la conferencia del Banco de la Reserva Federal de Dallas, 21 de Noviembre del 2003.


El último orador fue Alejandro Dieck, jefe de empleados del Ministerio de Economía de México. Luego de repasar el desempeño reciente de la industria maquiladora, Dieck ofreció una perspectiva realista del futuro telón de fondo bajo el cual operará. México ya no puede ofrecer las remuneraciones más bajas, y no está dispuesto a ofrecer el tipo de incentivo impositivo que algunos competidores han ofrecido. Dichos incentivos son fiscalmente imprudentes y una violación a las reglas de la Organización Internacional del Comercio y la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo, dijo Dieck.

No obstante, México puede abrir la economía con acuerdos de libre comercio con 32 naciones, un bajo riesgo país, estabilidad macroeconómica, estado de derecho y proximidad con los Estados Unidos, el mercado más grande del mundo, manifestó Dieck. México se está movilizando hacia la apertura comercial, reformas energéticas, laborales, impositivas y de telecomunicaciones y algunos incentivos puntuales para la investigación y el desarrollo. Con estos avances, México ofrece un escenario atractivo para la futura inversión extranjera.

Resumen
En respuesta a la pregunta propuesta en el título de la conferencia—si el reciente retroceso en la producción maquiladora es cíclico o estructural—los disertantes dijeron que ambos. La economía estadounidense, particularmente la producción industrial, es el determinante número 1 de desempeño y la reciente caída en las maquiladoras ha sido por mucho tiempo un reflejo de las condiciones pobres en EE.UU.

Pero la historia no finaliza solamente con sucesos cíclicos. La competencia extranjera que ofrece mano de obra barata ha significado una seria intrusión en el sector maquilador de México. Las crecientes remuneraciones en el sector exportador mexicano han hecho que el país sea, en parte, víctima de su propio éxito. Como las remuneraciones mexicanas subieron, la producción de la vestimenta, textil y de juguetes se trasladó a China, Vietnam y Bangladesh. Quedan, no obstante, áreas importantes donde México continuará compitiendo basándose en la proximidad y la mejora en calificación: artículos voluminosos como los autos y los electrodomésticos; mercancías con ciclos de producción complicada; producción para la cual la calidad sea más importante que el precio y casos en los que la propiedad intelectual deba ser protegida.

Escuchamos diferentes puntos de vista sobre las perspectivas de éxito de los esfuerzos de México para implementar reformas económicas esenciales. Luis Rubio nos recordó que es fácil quedar atrapado en el cambio democrático que ocurrió durante los últimos 25 años y simplemente extrapolar el progreso hacia delante. Algunos disertantes hicieron exactamente esto, asumiendo que cierto éxito en las reformas fiscales, energéticas y de telecomunicaciones mejoraría pronto el medioambiente competitivo. Sin embargo, Rubio no pudo señalar ninguna reforma exitosa durante la última década y fue menos sanguíneo con respecto al futuro.

Un telón de fondo competitivo y mejorado es esencial porque la próxima generación de maquiladoras debe acelerar el ciclo de producción, lograr niveles más altos de gerencia y habilidades de ingeniería, y tal vez, asumir posiciones de liderazgo regional en sus empresas. En la medida en que las plantas se muevan de mano de obra intensiva a capital intensivo, no podemos esperar un retorno al 18 por ciento de crecimiento anual del empleo. Habrá menos crecimiento en el empleo pero la mezcla de empleos los llevará a remuneraciones superiores y posiciones de mayor productividad. El crecimiento de la producción y la productividad, más que los empleos, medirán el éxito de la próxima generación de maquiladoras.

Jesús Cañas
  Roberto Coronado
  Bill Gilmer

Sobre los autores

Cañas y Coronado son analistas económicos y Gilmer es vicepresidente a cargo de la sucursal El Paso del Banco de la Reserva Federal de Dallas.

Notas

Es posible encontrar información sobre los participantes y sus presentaciones en la conferencia “La caída de las maquiladoras: ¿cambio estructural o factores cíclicos?” en www.dallasfed.org/news/research/ 2003/03maquiladora.html.

  1. “Business Cycle Coordination Along the Texas–Mexico Border,” por Keith R. Phillips y Jesus Cañas, próximamente, y “La Relación de Largo Plazo del PIB Mexicano y de sus Componentes con la Actividad Económica en los Estados Unidos y con el Tipo de Cambio Real,” por Daniel G. Garcés Díaz, Documentos de Investigación, Banco de México, Marzo 2003.
  2. El artículo 303 del NAFTA esencialmente requiere que México trate los materiales fuera del NAFTA importados por las maquiladoras de la misma manera que a los materiales idénticos importados por las no maquiladoras o cualquier otra empresa mexicana.
  3. La correlación coeficiente es una medida de cuan bien las tendencias en los valores previstos siguieron las tendencias en los valores reales en el pasado. La correlación coeficiente es un número entre 0 y 1. Si no hay relación entre los valores previstos y los reales, la correlación coeficiente es 0 o muy baja. Una concordancia perfecta da un coeficiente de 1. La elasticidad es una medida del grado de respuesta de una variable a los cambios en otra. Un coeficiente de elasticidad mayor a 1 implica un alto grado de respuesta.
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Artículo en inglés